Ingredientes

  • 750 g. de carne picada (cerdo, ternera, pollo o mixta)
  • 2 huevos medianos
  • 150 g. de pan (2 o 3 rebanadas según el tamaño del pan)
  • Perejil fresco
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida (al gusto)
  • Harina para rebozar
  • Pan rallado
  • 1 cebolla
  • 5 dientes de ajo
  • 1 puñado de almendras (unos 150 gr)
  • Aceite de oliva

(4 raciones)

albóndigas

Preparación de las albóndigas en salsa de almendras

  1. Para las albóndigas. En un bol o ensaladera salpimentamos la carne picada que hayamos elegido.
  2. Rompemos los 2 huevos en un cuenco o plato y les añadimos el perejil fresco picado (si no tenemos puede ser seco), batimos bien y añadimos a la carne.
  3. Picamos la cebolla y 2 ajos y los doramos un poco en una sartén con un poco de aceite de oliva. Dejamos que se enfríe un poco y después lo añadimos a la mezcla. Añadimos también un poco de pan rallado (aprox medio vaso). Removemos muy bien para que todo sea lo más homogéneo posible.
  4. Damos forma de bolitas a la carne, intentando que sean todas de un tamaño similar.
  5. Pasamos las albóndigas con harina y las freímos. Cuando estén fritas, las apartamos en un plato o una bandeja con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  6. Para la salsa añadimos un chorro de aceite de oliva virgen en una sartén y doramos las rebanadas de pan, las almendras y los dientes de ajo (3 o 4 previamente pelados). Los removemos para que no se quemen, los queremos solo tostados. Revisa que el pan se dora por ambos lados.
  7. Cuando esté dorado, apartamos y lo ponemos en el recipiente que usemos para triturarlo con 1 vaso de agua (250 ml aprox), también puedes hacerlo con caldo de pollo si lo prefieres en lugar del agua.
  8. Vertemos la salsa en una sartén amplia o una cacerola, a fuego alto hasta que empiece a burbujear un poco, después bajamos a fuego medio, añadimos las albóndigas y dejamos que la salsa reduzca hasta el punto que nos guste, removiendo de vez en cuando para que no se queme ni se quede pegado.

Una vez la salsa está en el punto que nos gusta, servimos para comer. Puedes acompañarlas con un puré de patatas o patatas fritas.

¡A disfrutar!